Apoyo escolar

¿Cómo apoyar a tus hijos en sus estudios durante la virtualidad?

Consejos para que los niños alcancen el éxito escolar durante sus clases virtuales a causa del confinamiento

  • Maestrik

5 min. de lectura
¿Cómo apoyar a tus hijos en sus estudios durante la virtualidad?

Autor: Brigitte Suarez Jimenez, profesional de Maestrik


El proceso formativo de los niños, niñas y adolescentes en general conlleva una serie de retos para ellos y por supuesto para sus padres o cuidadores y más ahora que vivimos en tiempos de crisis por la llegada de la pandemia que aqueja al mundo entero, la formación virtual (clases virtuales) está a la orden del día.

De esta manera, padres, madres y/o cuidadores han tenido que desempeñar roles nuevos de formación para los cuales no estaban preparados. Así como los niños, niñas y adolescentes han tenido que trasladar no sólo sus clases y aprendizajes a casa, sino que todo su contexto escolar vital ha sido modificado. Esta serie de cambios repentinos sin duda han generado grandes cargas de estrés a nivel familiar y desafortunadamente se ha podido evidenciar una notable disminución del rendimiento académico, del interés por las clases, un alto índice de deserción, entre otras.

Pero no todo está perdido y el panorama no puede volverse oscuro porque todo cambio conlleva nuevos aprendizajes, nuevas formas de ver la realidad y la oportunidad de mejora de procesos que tal vez necesitaban giros de sentido.

Es así, como la nueva modalidad de clases virtuales ha de ser un proceso al cual debemos mirar con ojos expectantes, con mentes abiertas y con sentido de pertenencia como parte de nuestra nueva realidad y seguros de que lograremos salir adelante. Para ello, se necesita simplemente seguir una serie de recomendaciones que permitirán a padres e hijos llevar el proceso de educación virtual de una manera más cómoda, sana y exitosa.

Una de las primeras recomendaciones para padres será tener en cuenta que cada edad requiere un modelo de enseñanza diferente; así mismo, cada persona posee una forma particular de aprender (Teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner) y lo hace a un ritmo propio. Por lo tanto, será menester el identificar la forma en la cual sus hijos han de aprender, esto facilitará la adaptación de las rutinas escolares. Por ejemplo: si la inteligencia predomina en lo visual, pueden buscar herramientas de aprendizaje como videos, dibujos, esquemas, etc., igualmente sucederá si la inteligencia predomina en el aspecto lingüístico, pues deberá realizar actividades propias de la lectura, escritura, expresión oral, etc., y así sucesivamente de acuerdo a las capacidades y habilidades del niño, niña o adolescente.

En segundo lugar, es importante a nivel familiar el establecimiento de hábitos saludables y rutinas justas y/o precisas para cada integrante de la familia de acuerdo con su edad y nivel escolar. En dichas rutinas estarán incluidas las actividades escolares de nuestros niños, niñas y adolescentes.

En este caso, será necesario el establecimiento de horarios fijos para levantarse, asearse, desayunar e iniciar labores. No puede dejar que el confinamiento cambie las rutinas diarias; es decir, no por el hecho de no tener que salir de casa, se podrá dormir más horas, modificar los horarios de alimentación y/o rutinas de aseo.

Para los niños en proceso de escolarización virtual es necesario establecer en casa los mismos horarios como si fueran a sus clases presenciales. Levantarlos a una hora fija todos los días, seguir con las rutinas de aseo como el baño, el vestuario, el cepillado de dientes y la alimentación serán necesarias para iniciar con la rutina escolar virtual con las pilas puestas.

Seguido de esto, el tercer consejo obedece a la necesidad de que los padres, madres o cuidadores conozcan de primera mano las actividades escolares de sus hijos como qué cantidad y tipo de clases que van a recibir; es decir, saber si serán impartidas virtualmente mediante plataformas como meet, zoom, teams, etc o las de autoaprendizaje como módulos o guías. Esto en el sentido de saber las horas e intensidad horaria de las mismas y los docentes que las imparten. Dicha información será fundamental en la organización de un cronograma de trabajo diario que sirva para organizar las actividades académicas virtuales, extra-clase o “tareas”, actividades de autoaprendizaje, descansos, lúdicas, entre otros y tener una comunicación clara, precisa y oportuna con los docentes y el plantel educativo.

Una vez establecidas las rutinas diarias y un cronograma de trabajo, un cuarto consejo será el establecimiento de espacios de ocio, descanso o lúdicos para los hijos tal como si estuvieran en el colegio en donde tienen tiempos de “recreo” para jugar, merendar y divertirse, cambiando la rutina escolar. Para esto, invito a los padres que tengan en cuenta uno de los procesos cognitivos básicos que intervienen de manera directa en el aprendizaje y es “la atención”.

De la misma manera, y dando espacio a un quinto consejo, es importante entender que el proceso de atención está mediado por la edad del niño, niña o adolescente, pero también por el entorno en el que se encuentren. Motivo por el cual los padres, madres o cuidadores deberán tener espacios adecuados para que los niños/as estén atentos a sus clases. En este caso, se debe establecer un sitio especial como un escritorio que tenga luz natural, que no haya distractores como la televisión, los video juegos, los juguetes u otros. También será necesario tener todo lo que puedan necesitar a la mano para evitar que tengan que distraerse buscando útiles, libros, cuadernos, guías, etc.

Además, los procesos atencionales en esta población son periodos cortos, por tanto, será necesario que tengan minutos de descanso entre una y otra clase o entre una u otra actividad. Estos espacios podrán utilizarse para estirar el cuerpo (pausas activas), tomar o comer algo ligero, hablar con alguien, etc. Con esto se alivia la presión de la virtualidad y se genera la atención necesaria al momento de retomar las actividades.

Con esta serie de pasos, el trabajo escolar de los niños, sus rutinas y su aprendizaje lograrán un avance significativo, pero no lo es todo ya que para que el proceso llegue a tener un éxito seguro y permanente, es necesario que los padres comprendan varios aspectos de sí mismos que muy probablemente deban modificar.

En primer lugar, invito a los padres, madres y/o cuidadores a que hagan una revisión de sus propias rutinas y hábitos saludables. Esto será necesario en la medida en que no es posible imponer acciones o pretender modificar el comportamiento de los niños/as si no somos un ejemplo de ello. Recordemos que para nuestros hijos somos un modelo a seguir y será indispensable que el ejemplo de buenas conductas parta de nosotros mismos.

Por otro lado, será preciso que tanto padres como cuidadores eviten estar permanentemente inmersos en rutinas que les produzcan elevados niveles de estrés, ansiedad y malestar general. Dado que dicha condición propicia la violencia intrafamiliar (los malos tratos, la impaciencia, los gritos, golpes, etc.) y por ende, al menor estímulo de “pataletas”, “llantos” u “oposición” explotarán en conductas impulsivas que destruye las bases de la comunicación y la relación con los niños, niñas y adolescentes.

Por eso, el mayor mensaje para los padres es “cuidarse a sí mismos”, con lo cual podrán cuidar a los demás en su círculo familiar.

Conciliar la vida familiar y laboral será otra de las pautas para lograr éxito en el día a día, para esto es necesario hacer algunas cosas como:

-Asignar las tareas de la casa a cada miembro del hogar sin importar su edad. Puede hacerse de manera lúdica el hecho de recoger juguetes, tender la cama, arreglar la ropa, lavar la loza, etc.

-Establecer normas mínimas de convivencia como seguir instrucciones, respetar a los demás, comunicarnos asertivamente, no gritar, tener horarios en el celular o videojuegos, etc.

Para que todo ello se logre se debe optar por sistemas de recompensas que no sean materiales, como ver una película en familia, salir al parque, jugar un juego, preparar hamburguesas en casa, entre otros. Esto propiciará una sana convivencia y permitirá que las rutinas se hagan más flexibles, sean agradables y se prioricen necesidades.


Finalmente, parte esencial de toda pauta de crianza y del éxito en la vida escolar y familiar de nuestros hijos, será el brindar tiempo de interacción con ellos, evitar las pantallas del celular, dedicarles tiempo para jugar y buscar aficiones en común, conocerlos y explorar con ellos el mundo que los rodea, estas acciones permitirán anclar emociones positivas a las interacciones que tengamos con ellos, incluso si son en el contexto escolar.


Reserva aquí con Brigitte Suarez Jimenez tus clases de psicología, conducta humana, salud mental, desarrollo sico-social, comunicación asertiva, meditación.