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Design thinking para docentes: ¿Qué es? ¿Cómo lo aplico?

Si eres educador, padre o estás interesado en la innovación, sigue leyendo. En esta entrada te contamos cómo el Design Thinking en el aula está cambiando la manera de educar.

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Design thinking para docentes: ¿Qué es? ¿Cómo lo aplico?

Aunque es un término que últimamente hemos visto por doquier, probablemente no sabemos cómo aplicarlo al campo de la enseñanza. Sigue leyendo este artículo y podrás tener una visión más amplia de cómo hacerlo.

Autora: Sandra Ladino, profesional Maestrik

La interpretación más común del término inglés es “como piensan los diseñadores” Sin embargo, podrás encontrar miles de definiciones en la red. Aun así, lo más importante de esta metodología es la serie de pasos que propone para cumplir con el objetivo de su definición que es desarrollar productos para entender y dar solución a los problemas de los usuarios. En nuestro campo educativo nuestros “usuarios” son los estudiantes para quien diseñaremos diferentes estrategias didácticas para mejorar los procesos de aprendizaje y entender de qué forma podemos hacer una clase significativa para ellos.

Una vez establecida la definición y los objetivos de la estrategia, te acompaño a que conozcas los pasos que se proponen y cómo los podemos aplicar a nuestra praxis en el aula de clase.

Empatía: Teniendo en cuenta que el Design Thinking es una estrategia centrada en las personas, es por eso por lo que el primer paso es entender de dónde nacen las necesidades de los individuos. En el ámbito educativo podemos iniciar con escuchar a los estudiantes, sus expectativas de la asignatura que estamos impartiendo, cómo les gustaría aprender, qué se les dificulta. Con el fin de acercarnos más a sus necesidades y diseñar estrategias didácticas que se ajusten a ellas. ¿Cómo lo podemos hacer? La estrategia plantea diferentes opciones como los grupos focales, entrevistas u observaciones. Recomendación: es importante tener en cuenta nuestra población y las edades para determinar cuál puede ser la herramienta más efectiva para nuestro fin.

Definir: Teniendo en cuenta que ya obtuvimos los resultados desde nuestra estrategia de recolección de información, procedemos a organizarla de forma que podamos identificar el punto o los puntos claves de la necesidad del estudiante. Si bien es cierto que desde las entrevistas o encuestas se pueden tener múltiples respuestas, también podemos organizar esa información de forma que podamos crear un mapa de necesidades estudiantiles, donde una vez encontremos la raíz de esa falencia en la población podremos pasar a la siguiente etapa. Para esta tarea se propone organizar nuestra investigación en mapas mentales, diagramas de flujo o matrices. Esta sección depende directamente de la mejor forma en que nosotros, como docentes, podamos leer y orientar nuestros datos recolectados.

Idear: En esta fase nuestra creatividad juega un papel fundamental, porque basados en la falencia o las falencias identificadas y organizadas, se procede a diseñar diferentes alternativas para solucionar esa necesidad. Podemos esbozar las posibles soluciones, pero sólo de forma abstracta: bocetos, ideas o posibles escenarios que puedan sernos útiles para resolver los retos que se nos puedan avecinar. La metodología recomienda realizar lluvia de ideas, compartir el caso con colegas que nos ayuden a orientarnos con más estrategias, pero aún no procedemos a textualizar ningún resultado porque sólo las posibilidades serán vistas desde un campo abstracto.

Prototipado: Esta fase es conocida como “pensar con las manos”, después de haber reflexionado sobre posibles alternativas de abordar la necesidad que hemos obtenido de nuestros estudiantes, pasamos a modelar y pasar a la realidad aplicable esas tácticas para ponerlas en marcha. Las estrategias deben responder a las necesidades de la población y debe darnos la facilidad de aplicarlo para obtener una respuesta concreta y medible. Es recomendable emplear juego de roles, estudios de caso o inmersiones cognitivas donde el estudiante pueda sentirse retado con las herramientas suficientes para resolver sus falencias.

Testear: Cualquier proyecto necesita ser probado y evaluado para chequear los resultados en la población. Por esta razón la última fase de esta metodología incluye la fase de implementación de los prototipos diseñados para la población, una vez aplicadas las soluciones a la necesidad, se procede a evaluar su efectividad. Para ello se procede a recolectar información a través de la observación, diarios o grupos de discusión. Adicionalmente, se presenta la experiencia a través de un póster, de un prototipo o contando cómo fue la experiencia a través de una historia. Estas actividades involucran a la población y a la comunidad, con el fin de enriquecer el estudio y progresivamente alcanzar un resultado que cubra las falencias identificadas en la fase de empatía.

Podemos identificar que la estrategia de Design Thinking es cíclica y que podemos volver a ella las veces que sean necesarias, para reformular un problema o para pasar a otra necesidad que se haya identificado anteriormente. Se puede resaltar así mismo que esta técnica es pensada para seres humanos, por lo cual incluye inteligencia emocional, motivación, así como trabajo en equipo, por lo que siempre que tengas una duda, recuerda que no estás solo y que como docentes de Maestrik de diferentes áreas, te podemos orientar y trabajar en equipo para fortalecer ese campo con el fin de que puedas llevar a otro nivel tus clases.

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